En INDUSTRIAS FATELARES S.A.S reafirmamos nuestro compromiso con la dignidad, el respeto y la igualdad de todas las personas. Nos comprometemos a mantener un entorno laboral libre de cualquier forma de discriminación, ya sea directa o indirecta, consciente o inconsciente, en cualquiera de nuestras actividades, procesos o relaciones.
Se prohíbe expresamente cualquier trato diferenciado injustificado por razones de género, identidad o expresión de género, orientación sexual, edad, raza, etnia, color de piel, nacionalidad, condición socioeconómica, discapacidad física, intelectual o sensorial, estado civil, embarazo o maternidad/paternidad, religión, convicciones personales, opinión política, lengua, acento, lugar de origen, condición de salud o cualquier otra característica personal o social.
La organización garantiza procesos justos y transparentes de contratación, promoción, formación y remuneración, así como relaciones con terceros basadas en la equidad y el respeto, incorporando un enfoque diferencial que permita identificar y prevenir riesgos de exclusión o discriminación, especialmente en contextos donde puedan presentarse condiciones de mayor vulnerabilidad. Además, dispone de canales confidenciales y seguros para denunciar posibles actos de discriminación, los cuales serán atendidos oportunamente mediante la aplicación de las medidas correctivas que correspondan. De manera complementaria, se desarrollan capacitaciones y campañas periódicas de sensibilización que promueven la equidad, la diversidad y la inclusión como valores fundamentales de la cultura organizacional.
Esta política será revisada y actualizada de manera periódica para garantizar su coherencia con la normativa nacional vigente, las directrices del Ministerio del Interior y los estándares internacionales, tales como los Principios de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y las Directrices de la OCDE. Su cumplimiento es de carácter obligatorio y se extiende a todos los niveles de la organización, incluyendo colaboradores con vinculación directa o en misión, proveedores, clientes, junta directiva y demás partes interesadas. Cada persona vinculada a la compañía tiene la responsabilidad de conocer, aplicar y promover activamente esta política en su entorno de trabajo, contribuyendo así a la construcción de un espacio laboral basado en la equidad, la inclusión y el respeto mutuo.